Recuerdos...
Hay personas que nos marcan, durante toda nuestra adolescencia llegaremos a conocer a muchas personas, de diferentes personalidades y distintas ideas...que tarde o temprano se iràn, por que asì es la vida. Mientras seguimos nuestro propio camino nos cruzamos con personas que siguen el suyo y casi nunca el camino es el mismo, así que, compartimos anécdotas, risas, llantos, momentos y luego nos separamos para conocer a nuevas personas y ¿qué genera todo esto? pues... recuerdos. Llegan esas tardes cálidas en las que nos encontramos relajados en un sofá o una silla, callados, tranquilos, y un simple olor, una melodía, un sabor, una acción, una palabra...nos atrae un recuerdo. Ya sea bueno o malo, sin querer inunda nuestra mente, si es bueno nos arranca una sonrisa y trae mas recuerdos gratos, lo disfrutamos y a veces incluso nos entra la idea de comunicarnos con el autor de estas sensaciones. Y ¿si es malo?, pues no se puede evitar pensarlo cada vez más y más... los detalles aparecen ...